Este espacio propone interiorizarse con los objetivos de desarrollo sostenible y fomentar la sostenibilidad empresarial desde una mirada constructiva. Unamos nuestras voces para hablar sobre uno de los objetivos de desarrollo, el ODS 5. 

En un mes en donde las mujeres y también los varones nos tomamos un momento para la reflexión sobre la igualdad de género, necesitamos que sean cada vez más las voces que desde los diferentes ámbitos generen el espacio al diálogo sobre el principio de igualdad de género que queremos promover. 

Las mujeres estamos ante un momento histórico en donde si bien las brechas siguen siendo enormes, no podemos desconocer los lugares que hemos conquistado gracias al trabajo y la lucha de muchas mujeres que año a año aportan para que podamos hacer uso de este derecho que es irrefutable. Pese a los avances,  dependiendo de los contextos sociales, políticos y económicos en donde nos movamos, las barreras para acceder a esta igualdad son diversas, sean visibles o invisibles, y las brechas aún enormes en términos de la cantidad de años que nos llevaría cerrarlas. La tarea no da tregua y es un trabajo diario que necesitamos seguir acelerando.

Las empresas como colectivos humanos deben asumir responsabilidad y compromiso con los derechos humanos, los estándares laborales, el medio ambiente y la lucha contra la corrupción. Todos estos pilares, que incluyen principios fundamentales, no pueden abordarse sin una mirada o enfoque de género porque al final del día se trata de las oportunidades que generamos a hombres y mujeres por igual para el pleno goce de sus derechos.

Como en la naturaleza, las empresas que generen ecosistemas diversos se vuelven mucho más resilientes y están mejor preparadas para adaptarse y hacer frente a los diversos shocks que puedan presentarse, a los contextos de alta volatilidad e incertidumbre y a los cambios que exigen un ejercicio continuo de flexibilidad. Las empresas diversas, que apuestan a políticas de equidad, generan mejores rendimientos, apuestan a la plenitud de sus miembros y, por lo tanto, a su sentido de pertenencia. Atraen talento y lo retienen, ofrecen productos y servicios que son más atractivos para sus clientes y mejoran su reputación de marca. No hay dudas de que las empresas que trabajan bajo el paradigma de igualdad de género persiguen el bienestar de todos los grupos de interés a su alrededor y eso genera abundancia y florecimiento. Con esto queda claro que promover políticas de equidad de género no es solamente una cuestión de hacer éticamente lo correcto sino que es también una política positiva para el negocio en todas sus aristas.

Directora Ejecutiva de Pacto Global Red Uruguay, Paola Rapetti (Foto: Diego Battiste)

Es por eso que cada vez más cuando se habla de empresas sostenibles, estamos abordando un concepto que integra la generación de valor en el largo plazo. Es decir, se habla sobre cómo satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las de las generaciones futuras. Esto es impensado si no invertimos hoy en igualdad de oportunidades y de derechos para hombres y mujeres. Podemos asegurar que no habrá sostenibilidad si no incorporamos un enfoque social, ambiental y de gobernanza a las políticas empresariales. Una buena manera de iniciar el camino para trabajar sobre los aspectos sociales y de gobernanza es el enfoque de género. En ese sentido, desde Pacto Global y junto a ONU Mujeres se crearon los Principios de Empoderamiento de las Mujeres (WEPs) en la empresa, ambiente laboral y la comunidad. Dichos principios aseguran que vayamos rompiendo con los techos de cristal que tienen las mujeres y avanzando en materia de igualdad.

Ahora bien, el concepto de sostenibilidad viene ganando voces en los últimos tiempos y aunque cada vez son más las empresas que suman a su hoja de ruta este concepto, aún existe mucho desconocimiento, desinformación, miedo a los cambios de paradigmas y falta de liderazgo. Cualquier transformación que pretenda llevar adelante una organización tiene que tener la promoción y respaldo de la gobernanza, sea cual fuera su forma o modelo. Por eso si estamos hablando de enfoque de género necesitamos que la gobernanza y el liderazgo de las empresas den un lugar relevante a las mujeres en la toma de decisiones y en los lineamientos estratégicos que mueven los negocios.

¿Cómo podemos traducir el famoso ODS 5 de igualdad de género en las empresas? Podemos recorrer una serie de acciones que nos permitirán comenzar a transitar este camino:

  1. Promover la igualdad de género desde la alta dirección, no solo en participación sino en indicadores integrados a las estrategias.

  2. Tratar a todos los hombres y mujeres de forma equitativa en el trabajo,  respetar y defender los derechos humanos y la no discriminación. Este principio, aunque parece obvio, implica garantizar los mismos derechos laborales a hombres y mujeres. Es en este principio en el que muchas veces recaen las brechas económicas de género.

  3. Velar por la salud, la seguridad y el bienestar de todos los trabajadores y trabajadoras. En este principio agregamos la perspectiva de género al ODS 3 sobre salud y bienestar. Se puede incluir la prevención de todas las formas de violencia y acoso sexual en el trabajo, la garantía de acceso equitativo al seguro médico para todos los trabajadores o la capacitación del personal para reconocer signos de violencia contra las mujeres, entre otras medidas.

  4. Promover la educación, la capacitación y el desarrollo profesional de las mujeres. La formación es un arma muy poderosa y valiosa en el ámbito de la igualdad de género y, por lo tanto, puede hacer avanzar a las mujeres dentro de la organización.

  5. Implementar prácticas de desarrollo empresarial, cadena de suministro y marketing a favor del empoderamiento de las mujeres. Esto ayuda a llevar las prácticas más allá de la organización, impulsando a otros a empujar juntos.

  6. Promover la igualdad mediante iniciativas comunitarias y liderando con el ejemplo en estos temas prioritarios.

  7. Evaluar y difundir los avances realizados a favor de la igualdad de género. Esto nos permite avanzar en el cumplimiento de la meta y fijarnos estándares cada vez más ambiciosos para acelerar la agenda.

En definitiva sin igualdad de género no hay sostenibilidad posible y este mensaje es el que están transmitiendo las empresas que se hacen cargo de sus operaciones y que buscan caminar a modelos más inclusivos, más verdes y más sostenibles.

Paola Rapetti, Directora Ejecutiva de Pacto Global Uruguay

Pacto Global Uruguay · Blog #PactoNosUne – Capítulo 2 – Sin igualdad de género no hay sostenibilidad